Un ancho espejo de agua se divisó cuando corrí la cortina,
peces que saltaron en el asfalto,
años que se fueron por un pequeño agujero descocido,
dolores que volvían para ser nuevamente punzantes y a flor de piel...
Y por otra parte,
la cortina que me mantenía separada de todo aquello,
se esfumó,
dejó caer sus telas de tiempo y me dejó con el monstruo que yo era...
Lola Kiayes.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
tu comentario es muy importante para ayudar a que este blog mejore, escribe uno. gracias.
L.K.F