Sería muy encantador que invitemos y acepten, a las aguas, las queridas, tan odiadas, maltratadas y olvidadas aguas de nosotros mismos.A las Ítacas, las que no llegan pero están.
Sólo la invitación, y todo lo que hay en ella.
Sólo un ahora,
un después y la niebla del lejano horizonte.
Adiós y me sumerjo, adiós y me voy,
adiós de la nada a la nada.
morir queriendo vivir, vivir queriendo saber si estamos vivos.
algo escrito en un 4 de un mes muy lejano, cercano, lejano...
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